Se autodefinen como un canal pensado para gourmets de la lectura y hambrientos de letras. Y sobre el apasionante mundo de la literatura giran los tres programas, que en principio, componen su programación.
Anaqueles ocultos se centra en el otro lado de los libros: librerías, editores, agentes, ... y debutan con un reportaje sobre la Librería Berkana, centrada en la literatura homosexual. El programa cuenta con una cabecera de lujo y un montaje, que prescinde de lo superfluo, y se centra en lo que nos cuenta la propietaria del local. Buen ritmo y buenos recursos visuales para un espacio en el que el fondo predomina sobre la forma, sin que ello suponga descuidar esta última. Si no todo lo contrario. Tengo ya ganas de ver una nueva entrega.
Leer os hará libros pretende recomendar, descubrir o recuperar título de ayer y hoy. Sentados en la calidez que, se supone, desprende un salón con chimenea, Ignacio Merino y Gonzalo Escarpa, bucean entre sus lecturas favoritas para ofrecérselas al espectador. El planteamiento es interesante por lo que tiene de descubrir nuevos autores y libros, pero falla en su ejecución. Los dos conductores transmiten nerviosismo y cierta inseguridad. Ésta se acrecienta cuando son retratados en los planos de recurso y aparecen impostando los gestos o cuando dan réplicas al compañero muy forzadas. Deberían relajarse y olvidarse de la presencia de las cámaras para que fluya la conversación sin que esté sujeta a un guión previo. También debe esmerarse la realización y, por ejemplo, cuando un libro es mostrado que no se reflejen brillos o luces y podamos leer con facilidad el título y contemplar la portada. Pero sin duda, son pequeños detalles que seguro se irán corrigiendo en futuras ediciones.
Basta de letras está presentado por ese incansable agitador cultural que es Nacho Fernández y promete acercarnos a la fanfarria literaria, sazonando sus reportajes y entrevistas con una buena dosis de sentido del humor que, en ocasiones, parece tan ajeno a este mundillo. El escritor Pedro de Paz es el primer invitado y, aunque algo serio, da el juego necesario para que no decaiga el tempo del programa. Se agradece cierta innovación y riesgo en algunos pasajes de la entrevista como el fragmento que se desarrolla en el interior de un vagón de metro atestado de gente, pero deberán controlar el excesivo uso del acompañamiento musical que pueda llegar a resultar cansino.
Literalia.TV es el mejor ejemplo de que los libros y la televisión no tienen porqué ser enemigos irreconciliables. Y sobre todo, de que es posible abrir una ventana para que no se asomen a ella los de siempre.

3 comentarios:
¡Menudo notición! Me pongo ahora mismo a mirar el contenido. Gracias.
Gracias Rafa. Tendre en cuenta esta cuestión de la música. Nacho F
Totalmente de acuerdo, Palimp, ya demás es que los programas tienen una factura envidiable.
Nacho, gracias a tí, por pasarte.
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