lunes 2 de febrero de 2009

Estreno de Las cosas Decasa.

Me gustan los programas modestos, de perfil medio, que no buscan liderar las audiencias, sino ofrecer un producto digno. Algo así como comerse unos buenos canelones en un pequeño restaurante, encontrar un disco que perseguías durante años en una recoleta tienda o descubrir un nuevo postre en el supermercado.

Soy de los que pienso que la televisión debe atender a todos. A los que prefieren unos contenidos más intelectuales, a los que sólo buscan escapismo o a los que desean estar informados. Creo que la televisión debe cobijar tanto productos culturales como realitys. Sólo una condición para todos: que estén bien hechos.

Por eso, celebro el estreno hoy de Las cosas Decasa. Situado en la parrilla del canal Decasa (de Chello Multicanal), de lunes a viernes, a las 11'30, cuenta con Goyo González de presentador. Vaya por delante que nunca he aguantado al Goyo más histriónico ni al actor. No olvido que GG es parte de la infrahistoria televisiva de cuando las privadas dieron sus primeros pasos. Pero aquí, luce relajado y con cierta simpatía.

El programa es sencillo: se supone que Goyo se va a mudar a una casa nueva y va recibiendo especialistas que le van asesorando sobre materias tan distintas como la comida, el bricolaje, la decoración,... Cierto es que los consejos del primer programa han sido excesivamente básicos y que ha habido un error muy cantarín que ha derivado en un silencio que debería haberse subsanado al ser un programa grabado, pero el aire tranquilo que se respira; que nadie hable atropelladamente; que no se chillen; que los guiones sean fluidos y no se fuercen las transiciones; que la realización sea sobria y acertada; y que los colaboradores aprueben con notable (especialmente el periodista Alberto Herrera), hacen del programa una oferta digna que podría trasladarse a cualquier generalista. Eso sí, a pesar de la participación del cocinero Julius, tan bluff como en su espacio en el Canal Cocina (también de Chello).