lunes 2 de febrero de 2009

La sombra de Rosa María Sardá es alargada.

Año tras año, tengo la sensación de que a RTVE le estorba la Gala de los Goya. Sólo así puedo entender que cambiaran su emisión del sábado noche al domingo (con el consiguiente fastidio para el espectador que madruga al día siguiente); que no se emitiera en directo (para ganar una agilidad que brilla por su ausencia); y que la realización fuera tan pésima. Porque resumiendo para los que nos les gusta leer mucho, la Gala de anoche (20'8 % de share) fue larga, aburrida y torpe. Y me niego a aceptar que deba ser así y que no haya otra opción.

Para empezar, TVE debería recolocar la gran fiesta del cine español en la noche del sábado como ocurría hace unos años. Ser valientes y hacer frente al fútbol. Y sobre todo, realizar una programación especial que no se limite sólo a la ceremonia. Valga como ejemplo el excelente trabajo hecho en su web. Podrían conectar con la llegada de los artistas a la alfombra verde, roja o del color que sea. Entrevistarles. Emitir reportajes de las películas seleccionadas, de las grandes olvidadas, de los profesionales desaparecidos. Vídeos que recorrieran los espacios donde se han rodado las películas nominadas. Expertos que explicaran el trabajo de determinados especialistas (maquilladores, iluminadores, directores artísticos,...) que el gran público puede desconocer. Pueden, incluso, ahora que tanta afición tienen por los concursos sms y la interactividad, proponer a los espectadores que elijan a los mejores vestidos y sortear dos plazas para la próxima ceremonia de los premios. Hay miles de opciones. Y después de la entrega de los galardones podría tener su continuidad con la opinión de los premiados; con entrevistas en una fiesta organizada por el propio ente; con reporteros que contaran anécdotas; con imágenes grabadas por algún profesional al que se le hubiera dado una cámara y pedido que grabara; ... en definitiva que fuera una programación televisiva y que aprovechara todas las posibilidades que brinda un medio audiovisual tan rico como la televisión. Y no esa urgencia por liquidar los premios y emitir después El milagro de P.Tinto. Bonita noche especial Goya. Ya una de las promos en las que se indicaba que Carmen Machi volvía (lo que no sé es donde. Imagino que era un guiño hacia la serie Aída que emite la competencia) invitaba a pensar que no había ni interés ni conocimiento por lo que se iba a retransmitir.

Televisivamente hablando fue una ceremonia fea. Feas eran las cortinillas, fea era la rotulación (que incluso costaba leerse); fea era la escenografía que parecía robada de un salón de Las Vegas y cuya abundancia de fondo y escalones resultó absurda porque no sirvió para que las cámaras nos mostraran los vestidos de los presentadores por obra y gracia de una realización torpe.

Tengo la sensación de que el profesional televisivo español es muy orgullosos y lejos de intentar aprender y renovar detalles en retransmisiones como esta, prefiere guiarse por experiencias pasadas y calcar los mismos errores. Responde esto al perfil del que busca salvar la papeleta y no ofrecer un producto digno. Bastaba con que los realizadores hubieran visionado la reciente entrega de los Globos de Oro para que hubieran tomado nota de algo tan nimio como que mientras se leía el ganador de un premio, la pantalla estuviera partida en cuatro enfocando a cada uno de los nominados, fuera cual fuera la categoría. Si los americanos lo pudieron hacer en aquel cuchitril donde se apretujaban sus profesionales, aquí con la amplitud de espacio y la previsión de dónde se iba a sentar cada uno era trabajo sencillo. Si mal fue que no lo hicieran siempre, sólo cabe de calificar de desastroso cuando en las entregas de Mejor Actor y Mejor Director sustituyeron esa imagen de los aspirantes por un baile de planos de los mismos con la consiguiente pérdida de la alegría del ganador cuando conoce su premio. Esa manía por cortar y pegar, privó de ese momento especial unas cuantas veces.

Igual de torpes resultaban los planos recursos metidos con calzador y que olían a montaje posterior. Ver a la troupe de Alex de la Iglesia felices y dicharacheros cuando los ganadores del mejor corto de animación daban las gracias a su padres o a Verónica Echegui besar, efusivamente, a su acompañante cuando Jesús Franco agradecía su premio(otro día hablaré de lo discutible de su Goya de Honor), era realmente surrealista. Errores que en un directo se pueden llegar a perdonar, pero que si se supone que la Gala se emite con media hora de retraso deben ser subsanados.

Tampoco el guión supo sacar la vis cómica de Carmen Machi. Flojo y previsible, apenas arrancó las risas o aplausos espontáneos del público. La protagonista de Aída (o ex) parecía más una presentadora al uso que una actriz. Y si eso ocurre es que algo no está funcionando bien.

No me gustó el montaje tan frío que caracterizaba cada entrega de premio; que nadie tuviera previsión para traducir las palabras del ganador de la Mejor Película Europea; la escasa originalidad de ellos vistiendo imagino que obligados por un absurdo protocolo; el lloriqueo por la crisis y la piratería o el rostro cansado de Penélope Cruz.

Por contra, me gustó el tandem Bayona / Vigalondo; la alegría de Jordi Dauder y Carme Elías; que sólo hubieran cinco pausas publicitarias (que en total apenas superaron la media hora); el buen humor de El Langui; y por encima de todo, y en mayúsculas LOS CHICOS DE MUCHACHADA NUI. Grandes en sus vídeos, grandes en su entrega de premio, grandes por no adaptar su humor a la entrega, grandes porque juegan en otra división. Ojalá, alguien piense en ellos el año que viene como conductores de la Gala.

Más opiniones en talla 38 y el blog de Ruth.

2 comentarios:

Ruth dijo...

Disiento en algunas cosas y coincido en otras. Creo que la Gala estuvo floja de guión pero es que, para más inri, acabo de oir en la SER que pretendieron que presentase Aída, a lo que Carmen Machi se negó, y hubo hasta ocho versiones del texto.

La escenografía sí que me gustó, los de Muchachada fueron grandes y todas tus propuestas me parecen acertadísimas. Yo creo que, además de emitir la Gala, tendrían que retransmitirla.

raflan dijo...

Uf, pues ya les vale. deja la serie para despegarse del personaje y ellos pretender que vuelva. Ahora entiendo lo de la promo esa de "Carmen Machi vuelve".

Espero que los Muchachada incorporen a esa adorable familia de Los Grigui a su nueva temporada.